martes, 21 de marzo de 2017

Pita de Pulpo


Esta semana estamos de suerte y aunque estemos de lunes es martes y mañana ya será miércoles y estaremos muy cerquita del viernes. Una semana de estas cortitas que tanto nos gustan.

Con el plato que os traigo hoy, estoy participando en un concurso de Canal Cocina de cocina griega y con el que espero ganar un libro de recetas de Maria Zannia. Otro más para la colección al que le quiero hacer un hueco en mi biblioteca cocinil. El reto era hacer un plato de cocina griega. Así que después de estar investigando ingredientes y platos, mezclando sabores por aquí y recetas por allá, conseguí esta Pita de Pulpo. Un plato que aunque tiene elaboración no es complicado de hacer y está buenísimo. Una receta fresca que nos traslada a distintos sabores de este lugar que todavía solo conozco en imágenes y en platos y que espero algún día, no muy lejano, disfrutar en directo.



INGREDIENTES

1 pulpo crudo y previamente congelado (1300g)
1 tomate (365g)
7 aceitunas kalamata
6 14 hojas de albahaca grandes
20g aceite de oliva
9g zumo de limón
 sal y pimienta
2 Pan de Pita
4 Hojas de gelatina



Ponemos a cocer el pulpo, descongelado, en agua. Si lo hacemos en olla rápida sólo nos llevará 15 minutos a fuego lento desde que coja presión. Al comprarlo congelado no tenéis ni que darle palos ni esas cosas que se hacen para que no quede duro. Si lo cocéis en olla normal, necesitaréis más o menos 30 minutos para un pulpo de este peso. Hay gente que lo asusta primero unas tres veces para que no pierda la piel o quede más bonita. Yo lo he metido directamente en agua fría y he cerrado la olla.

Lo primero que vamos a hacer es un carpaccio de pulpo. Una vez cocido el pulpo cogemos una botella vacía de agua de las de medio litro. Cortamos la parte donde empieza a disminuir hacia el tapón. Le hacemos unos agujeros con un cuchillo en la base, esto nos permitirá que suelte el líquido que sobra. Ponemos las hojas de gelatina a remojo en agua fría. Mientras vamos cortando las patas del pulpo en trozos y hacemos una capa dentro de la botella. Tiene que quedar prensado. Ponemos encima una de las hojas de gelatina remojada y continuación otra capa de patas. Así hasta acabar con una capa de gelatina. Las patas aprovechadlas hasta el final, no tenemos que poner solo la parte fina.


Hacemos unos cortes en los laterales de la botella y los doblamos hacia adentro cerrando y prensando bien. Envolvemos en papel film. Encima del papel film le ponemos un papel de cocina humedecido. Metemos al congelador durante hora y mediaEl truco de envolver en papel de cocina humedecido lo podéis aplicar también  a cuando queréis enfriar una bebida y no os habéis acordado de meterla en la nevera, en 10 minutos tendréis la bebida fría.


Pelamos el tomate y lo cortamos en daditos pequeños. Le añadimos las aceitunas picadas y las 6 hojas de albahaca también cortadas pequeñas. Incorporamos los dientes de ajo cortados muy finos, un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta. Sacamos el pulpo, lo desenvolvemos y obtendremos un cilindro compacto que cortamos en rodajas finitasLas aceitunas kalamata son una especialidad griega que no es difícil de encontrar, pero las podéis sustituir por aceitunas negras. 


Hacemos un aceite de albahaca batiendo las 14 hojas, aceite de oliva, zumo de limón, sal y pimienta. Tostamos el pan de pita.


Montamos el plato con ayuda de un aro de emplatar. Ponemos el pan de pita y encima una capa del tartar de tomate y kalamata que tenemos hecho.

Ponemos encima una rodaja de carpaccio de pulpo y terminamos con el aceite de albahaca. Si le queréis poner más pulpo, podéis añadir otra rodaja entre el pan y el tomate o servir alguna más alrededor del plato. Podéis abrir el pan como se hace con el Pan de Pita de forma tradicional y rellenarlo con el tomate y las rodajas de carpaccio. Adornamos con una hojita de albahaca. 

Ya tenemos lista nuestra Pita de pulpo con la que darnos una vuelta por los sabores de la cocina griega.



¡Espero que os guste!

lunes, 13 de marzo de 2017

Unos días en Miami

Hoy hace dos lunes que volaba con mi maleta llena de ropa de verano y con muchas ganas de cruzar el charco en busca de unos rayos de sol y un poco de relax.

Los que me seguís en redes sociales sabéis que estuve en Miami. Un viaje que he disfrutado muchísimo por muchas cosas pero sobretodo hay una; he tenido mucho tiempo para estar sola con la única compañía del sol y del mar. Hay gente que me ha preguntado si no era pesado estar tanto tiempo sola, y mi respuesta ha sido: -¡claro que no!. Este tiempo en solitario me ha servido para desconectar, para pensar, para poner en orden algunas cosas, para encontrarme un poco conmigo y pensar solo en mi. Esto os puede chocar, podéis decir y esta se va a Miami como el que se va a un retiro espiritual, jajaja. Pues no ha sido un retiro espiritual porque he hecho un montón de cosas para desactivarme y activarme; pero si que he sabido captar las señales que me decían que aprovechara esos momentos de intimidad conmigo misma.



Cuando se me presentó la oportunidad de hacer el viaje no me lo pensé dos veces y dije voy sí o sí. Lo primero es decir que sí y luego ya empiezas a organizar cómo lo harás, por ejemplo planificar la vida de los que se quedan en casa y que no les hace nada de gracia quedarse, por cierto. Si te lo piensas mucho no vas, yo hace un tiempo precisamente por pensármelo demasiado me perdí un viaje que no tenía que haber dejado escapar.



Como esto es el blog de una foodie lo que tengo que hacer es contaros los sitios a los que fui a comer, aunque como buena foodie os diré que también me dediqué a visitar supermercados. Quizás algunos me tomareis por loca. Esther se va a Miami de retiro espiritual y visita supermercados. Pues sí, allá donde voy me gusta ver qué comida hay en las tiendas. Lo primero que hago cuando voy a un sitio nuevo sea en España o fuera es buscar si hay mercados que pueda visitar. Prefiero mercados como tal, de productos frescos, pero reconozco que también me encanta entrar en los supermercados. Me gusta ver lo que se vende, qué productos nuevos descubro, comparar precios y mirar etiquetas. Esta vez, en mis primeros días de viaje en los que estuve en KeyBiscayne y en el que no encontré un mercado como tal, me pasé dos horas, no es una exageración, metida en un hiperpermercado husmeando todo lo que allí se vendía.
Os puedo contar que me llama la atención los niveles de sodio de muchos de sus alimentos, y esto se debe en gran medida a que tienen un montón de alimentos muy elaborados o precocinados. Algo tan básico e inofensivo como un zumo de tomate se convierte en una bomba para los hipertensos. El tema de las comidas precocinadas y demasiado elaboradas, también en nuestro país va en aumento en los últimos años a un ritmo pasmoso.




Otras de las cosas que me gusta ver cuando viajo es dónde puedo ir a comer o cenar. También me encanta pararme en un sitio que tiene buena pinta y me gusta sin más. Mis primeros días en Keybiscayne mi alimentación se basó en cosas ligeras por el día en el hotel acompañadas de largos paseos por la playa. Ya por la noche tuve la suerte de disfrutar de alguna cena muy divertida como una en el hotel, con un montón de puestos de comida de distintas nacionalidades, donde no podía faltar su típico pulled pork asado a baja temperatura que te servían con palitos de yuca.




Otra de mis incursiones foodies fue en un restaurante del Downtown, Area31, situado en el hotel Epic, donde también se encuentra Zuma, un restaurante japonés muy top. En Area31 disfrutamos de un montón de platos bien elaborados en un ambiente genial. Dispone de una terraza en la que ver Miami desde la planta 16.



En Miami Beach, caminando por Lincon Road de tienda en tienda; cuando nuestras tripas empezaban a rugir un poco, un camarero pasó por delante con un plato de pasta con bogavante y no pudimos resistirnos a sentarnos en este restaurante italiano y disfrutar de uno de sus fetuccini Alfredo. En EEUU llaman langosta, "lobster" a lo que nosotros conocemos por bogavante, quizás un poco diferente también al bogavante de aquí. El restaurante en cuestión se llama Cantinetta.


En Miami, como en otros muchos lugares, incluyendo nuestro país, hay multitud de restaurantes de distintos países. Paseando por Espanola Way (no está mal escrito, ellos no tienen ñ) se nos antojó una michelada, ese combinado con cerveza de sabor tan especial que tuve la suerte de descubrir hace muchos años en México y que está increíble. Nos paramos en Oh Mexico y la acompañamos de unos tacos de Cochinilla Pibil y Al Pastor.



Otro de los sitios que visitamos fue Wynwood un barrio que respira modernidad y arte en cada pared y en cada esquina. Allí comimos en Wynwood Kitchen & Bar, rodeados de arte y con una comida variada y adoptada de distintos lugares. Comimos una ensalada de púlpitos y unas brochetas riquísimas. Una de ellas de Pork Belly, plato bastante protagonista en los restaurantes americanos,  que está buenísimo y es panceta o tocino de cerdo preparado de distintas formas y que tiene su origen en la cocina china o coreana.




Después de pasara por el barrio, ver todas sus obras de arte callejeras, sus tiendas y algún mercadillo que otro descansamos un rato acompañados de un mojito en La La Land. Un lugar en el que te los puedes encontrar de mango, de tamarindo, de fresa e incluso picantes. En la parte izquierda de la barra encontraréis una puerta que te lleva a un gran patio y comunica a su vez con otro bar que se llama The Bar Next Door. Entremedias de los dos hay una tienda de plantas con unos maceteros chulísimos y originales, Plant The Future.



Nuestra última noche podríamos haber optado por cenar en Ocean Dr. Una calle llena de vida a orillas de la playa con un montón de tiendas y restaurantes. Sus calles adyacentes como Collins Avenue y Washington Avenue son un sitio donde perderse haciendo compras. Pero volviendo a las cenas, decidimos alejarnos un poco y cenar en Matador Room, un restaurante excepcional ubicado en el Hotel Edition. Allí pudimos disfrutar de una cena maravillosa en su terraza, muy romántica, llena de vegetación e iluminada de forma muy agradable. Aunque su imagen y su nombre es cañí total, la comida nos es principalmente española, aunque encontramos platos de nuestro país y una larga lista de vinos con sello español. Los vinos en EEUU tienen unos precios desorbitados para lo que nosotros estamos acostumbrados, así que con las cartas de vino alucinaréis un poco.








Y hasta aquí hemos llegado, un viaje que he disfrutado con los cinco sentidos y del que vengo con las pilas muy cargadas. Un destino que seguro repetiré porque tiene muchos rincones y vida por descubrir. Ahora a esperar el siguiente.





lunes, 6 de febrero de 2017

Bacalao con Consomé de Setas

Lunes, un día que por mucho que me esmero no acaba de encajar conmigo, aunque con los años voy encontrándole un hueco y dándole un papel dentro de la semana. Hoy le doy el honor de recordar el plato que ocupó nuestra cena el último tastyfridays. Y lo llamo honor porque fue un plato redondo, lleno de matices y texturas con un resultado espectacular. Una receta inspirada en distintos estrellados y que bien merece su estrella particular, la que le doy yo.



Cocciones e ingredientes nos hicieron disfrutar de la noche, como hacía tiempo entre unas cosas y otras que no hacíamos. Por un lado el bacalao, un pescado que me encanta por su textura y que cocinado de determinada forma no hace más que ganar puntos. Y por otro lado las setas y champiñones que junto con el caldo de pollo y los matices de la soja y el azúcar, logran un consomé difícil de olvidar. Ya por último nosotros, con ganas de hablar, de soñar, de querernos y de disfrutar.

En esta receta hay parte de cocina al vacío a baja temperatura. Sous vide, se llama. Yo tengo una envasadora al vacío y un ronner casero, con el que se puede acceder al universo de la cocina a baja temperatura en casa, el Anova Culinary AQUÍ podéis ver como es.
Si no tenéis envasadora, AQUÍ he publicado un vídeo en el que podéis ver una técnica para hacerlo sin máquina. Después tendréis que controlar la temperatura del agua con un termómetro. Y por supuesto esta receta se puede hacer sin nada de esto, más adelante os explico como. Pero os animo a experimentar un poco con este tipo de cocción porque la textura que consigue con determinados alimentos es muy diferente y muy buena.


¡Vamos allá con este platazo tan tasty!

INGREDIENTES
(2pax)
300g. de lomos de bacalao desalado
65g. de azúcar mascavado (puede ser moreno o blanco si no encontráis)
80g. de cebolla
Aceite de oliva
125g. vino blanco
600g. de champiñones
250g. de caldo de pollo, yo he utilizado caldo de pollo ecológico Costa eco
1 rama de citronela
6g. de jengibre
4 ramitas de cilantro
80g. de claras
70g. de champiñones
Salsa de soja
Salsa de pescado

30g. de Hinojo
40g. de Espinacas frescas
1/2 nuez de mantequilla
55g. de setas shitake
55g. de setas shimeji
1 tomate pera
Hojas de cilantro
Sal rosa
1 lima

Preparación:

Picar cebolla fina y sofreír con el azúcar en un poco de aceite de oliva. Dejar a fuego lento durante 15'. Mientras tanto, limpiamos los champiñones y laminamos los 600g. Los salteamos en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego vivo y reservamos.  Pasados los 15', echar el vino blanco sobe la cebolla y mover con una espátula de madera rascando bien el fondo (desglasar). Después de unas cuantas vueltas, incorporar los champiñones y el caldo de pollo. El caldo lo podéis hacer o comprar, a mi me vino genial en este caso el de Costa Eco que venía en la Disfrutabox de este mes. Dejamos cocer durante 20' en olla rápida a partir de que coja presión. Si no tenéis olla rápida dejadlo una media hora- 45' tapado a fuego lento.





Mientras cuece el caldo, trituramos con una batidora la citronela, el jengibre, los 70g. de champiñones, las ramas de cilantro y las claras.

Una vez cocido el caldo, colamos reservando los champiñones con la cebolla para comerlos en otra ocasión (Os quedarán unos champiñones con un toque dulce por el azúcar, que podéis utilizar otro día con unas verduras salteadas, o para añadir a una pasta, arroz o en cualquier plato que se os ocurra) Añadimos la mezcla anterior de las claras. Volvemos a cerrar la olla rápida y cuando coja presión la dejamos 10' a fuego lento. Si no tenéis olla rápida pues lo dejáis tapado 20' a fuego lento.

Mientras tanto picamos el hinojo en juliana y lo salteamos junto a las espinacas en mantequilla, añadiéndole sal. Reservamos.

Envasamos los lomos de bacalao al vacío y los cocinamos a 55º durante 15'. Si no tenéis muchos medios para la cocina al vacío, poned los lomos de bacalao a confitar en abundante aceite de oliva a fuego lento ( que no hierva), hasta que estén en su punto (en cuanto se separe en lascas).


Pelamos el tomate, le quitamos las pepitas y lo cortamos en dados pequeños. Reservamos.

Abrimos el caldo, y oh! pensaréis que un monstruo se ha apoderado de vuestro caldo, pero no. Es la mezcla con clara que además de darle aroma ha coagulado clarificando el caldo. Lo pasamos por un colador de tela o por uno de malla fina, apretando bien y quedándonos con el caldo. Lo sazonamos con una cucharada salsa de soja y una cucharada de salsa de pescado. Cuidado con los condimentos, tienen que salar pero no tapar el resto del sabor. Así que echadlos poco a poco. Y si el caldo no está lo suficientemente salado podéis un poquito más. Si no encontráis salsa de pescado utilizad solo soja.


Ponemos el caldo al fuego y cuando empiece a hervir le añadimos las shitake, las shimeji y los dados de tomate. Cocemos a fuego lento durante 5' y a tenemos todo listo.


Para servir, ponemos un montoncito del salteado de espinacas e hinojo (quizás le tendréis que dar un último calentón). Colocamos encima el lomo de bacalao que espolvoreamos con sal rosa y ralladura de lima. Añadimos alrededor el consomé de setas con las setas y el tomate y adornamos con unas cuantas hojas de cilantro.




¡Espero que os guste y que disfrutéis de los viernes o del día que os apetezca!

Os dejo el enlace de Disfrutabox para que podáis disfrutar de este caldo de pollo Costa Eco y de otros muchos productos de comida y belleza:










viernes, 9 de diciembre de 2016

Albóndigas de otros Mundos

Hoy es viernes, y aunque hay mucha gente de viaje por el puente, los que nos quedamos tenemos que empezar el finde de la mejor manera posible. Estas albóndigas nos permitirán dar una vuelta, un miniviaje por otros lugares a través de nuestro paladar.

En realidad las albóndigas son de todos los mundos. Se pueden encontrar recetas de muchos lugares e ingredientes que pican la carne y la aderezan de diferente manera. O un montón de salsas y acompañamientos para degustarlas. Nosotros solemos hacerlas de carne de ternera o cerdo, o mezcla de las dos. ¿Las salsas? Pues con salsa de tomate (click aquí) o con un sofrito y caldo de  carne. También a veces innovamos un poco y las hacemos con salsa de zanahoria y naranja ( click aquí). Incluso las hacemos de pescado como estas de bacalao (click aquí) o de verduras como unas de berenjena que hice hace poco y todavía no he publicado.

Siempre son una apuesta segura que suele gustar a toda la familia, que nos permite integrar sabores y jugar un poco. Para mí lo principal en las albóndigas, es que seamos nosotros los que hagamos nuestras propias mezclas de carnes, pescados, verduras, especias, etc. Los pre-elaborados que sean de confianza y de vez en cuando.

Y vuelvo al viernes, a hoy, con una receta de albóndigas que, ¿por qué son de otros mundos? Pues porque he intentado jugar con ingredientes o sabores un poco exóticos para conseguir que unas albóndigas de pollo se conviertan en una cena tastyfridays.

A veces por h o por b no te da tiempo a planificar la cenita especial de la semana, así que hay que tirar de lo que hay por casa. Este tastyfridays, viene de un día así. Y me diréis, claro es que en tu casa hay salsa de chile dulce como el que tiene huevos en la nevera. Y no seré yo la que os quite la razón. Porque alguien aficionado a la cocina, inquieta y curiosa con toda la gastronomía de aquí y de allá, suele ir acumulando en despensa o en el congelador, ingredientes no muy habituales. Pero esto no es excusa, si no nos da tiempo a hacerlo hoy, mañana nos ponemos.

Todos los ingredientes son muy fáciles de encontrar, excepto la salsa de chile dulce. Podéis probar en grandes superficies, en la sección de comida internacional. Si no da resultado, todas las tiendas asiáticas la tienen. Y si no tenéis nada de esto a mano, probad a hacer una salsa agridulce con guindilla, azúcar, vinagre, miel, mostaza, agua...emplead la imaginación. Yo os dejó aquí una que puede llegar a sustituirla (click aquí). También tenemos internet para comprar de ingredientes poco habituales.

¡Vamos allá con la receta!

INGREDIENTES:
(2PAX)
250g. de pechuga de pollo
30g. de cebolla morada
1 diente de ajo
1 cucharadita de cilantro fresco picado
1 trocito de jengibre fresco(1x1cm.)
pimienta
sal
1cucharada de salsa de soja
Tempura:
  • - 40 g de harina tamizada
  • - 160 cl de agua muy fría
  • - 1 huevo o una yema de huevo
salsa: 
100g. de calabacín
35 g. de puerro
10g. de anacardos
 2 cucharadas de salsa de chile dulce
aceite de oliva
sal
Emplatar: sésamo tostado y cebollino

Preparación:
En primer lugar picamos la pechuga de pollo. Le añadimos la cebolla morada picada muy fina y el diente de ajo uy menudo. Incorporamos el cilantro y el jengibre rallado. Salpimentamos y añadimos una cucharada de salsa de soja. Mezclamos todo bien y hacemos las albóndigas. Para darles forma podemos humedecernos un poco las manos, o untárnoslas con un poco de aceite. 
Para hacer la salsa picamos menudo el puerro y lo sofreímos en aceite de oliva. Antes de que termine de hacerse el puerro, añadimos el calabacín también picado menudo, salamos y dejamos hasta que estén blandos. Ponemos en el vaso de la batidora, añadimos la salsa de chile dulce y los anacardos. Trituramos y añadimos un chorrito de leche si fuera necesaria, para aligerar un poco la salsa.

Hacemos la tempura, mezclando todos los ingredientes. Si no querías ponerle huevo, podéis hacer una masa de harina y agua helada solamente, tened en cuenta que del quedar una masa no muy densa o espesa, para corregir las cantidades. Pasamos las albóndigas por la masa y freímos en aceite de oliva. Las sacamos a un plato con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.

Servimos las albóndigas acompañadas con la salsa, espolvoreamos con sésamo tostado y adornamos con unas ramitas de cebollino.


¡Disfrutad del finde, disfrutad del viaje y disfrutad del sabor!


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Noodles de Aquí y de Allá


Con la mitad de la semana superada, ya podemos ir pensando con qué platos vamos a pegarnos nuestros pequeños o grandes homenajes este fin de semana. Yo os quiero sugerir uno que hice este viernes y que está para que te digan unas cuantas veces "ole" y que tú también te lo digas.



¿Por qué son noodles de aquí y de allá? Pues porque con este plato he buscado hacer una fusión con la comida thai, un viaje a mundos asiáticos, pero integrando ingredientes de aquí.  Un ejemplo son las vieiras, que aunque son un ingrediente no exclusivo de nuestro país, sí las podemos encontrar en nuestros mares y es un molusco muy apreciado por nosotros. Las zanahorias y los champiñones también son ingredientes habituales de nuestras cocinas. Las vieiras combinan muy bien con los guisantes. Y los guisantes aquí tradicionalmente se han comido habitualmente con jamón. De hecho yo publique en su día unos raviolis de guisantes con vieiras que podéis ver haciendo click aquí

Para conseguir el toque thai, pues lo primero es hacerse con unos noodles de allí, que no os preocupéis porque podemos conseguir aquí. En un gran hipermercado en su sección de comida internacional los podéis encontrar. En tiendas asiáticas por supuesto que también. Y si no queréis buscar, podéis utilizar tallarines o espaguetis. Seguimos con nuestro toque thai utilizando la lima, el jengibre, la menta, los cacahuetes y el toque picante del chile rojo. Que vuelvo a deciros que si no lo encontráis le echáis guindilla y solucionado. Lo importante es ir buscando soluciones y conseguir un plato que nos haga disfrutar.


INGREDIENTES
2pax

90g.Udon noodles

800g.Agua
130g.Huesos de jamón

Pasta guisantes:
100g.Guisantes congelados
30g.Cacahuetes
2,5g.Menta fresca
10g. aceite de oliva

8Vieiras pequeñas
40g.zanahoria
40g.champiñones
1/2 chile rojo
10g.jengibre
ralladura de 1/2 lima
sal
aceite de oliva
2 lonchas de jamón o paleta ibérica


Preparación:

En primer lugar hacemos un caldo con unos huesos de jamón y agua, dejando que cuezan 20´. En ese caldo cocemos los guisantes durante 7 minutos y reservamos. 
Trituramos los guisantes junto con el aceite, los cacahuetes, la menta y una pizca de sal, obteniendo una pasta espesa. Rectificamos de sal.

Hacemos un crujiente de jamón, poniendo las lonchas entre dos papeles de cocina al microondas 40 segundos.

En ese mismo caldo de cocer el hueso de jamón y los guisantes,  cocemos también los noodles durante dos minutos y reservamos

Salteamos la zanahoria en juliana y los champiñones en láminas finas con aceite de oliva y una pizca de sal, añadimos los noodles y dos cucharadas de la pasta de guisantes, cacahuetes y menta. 

Retiramos del fuego. Salteamos las vieiras con un poco de aceite de oliva y sal. Servimos los noodles acompañados del chile picado fino, ralladura de lima, jengibre, las vieiras salteadas y el crujiente de jamón espolvoreado (reservamos un trozo entero).
Adornamos con una hoja de menta y el trozo del crujiente de jamón que hemos reservado previamente. Terminamos con un chorrito de aceite de oliva.





Ya podemos comenzar el fin de semana viajando a otros lugares a través de nuestro paladar.

¡Espero que os guste!

domingo, 16 de octubre de 2016

Brocheta de Solomillo con Chutney de frutos rojos y Pan de Rioja

Hoy es el Día Mundial del Pan, con tantos ingredientes y alimentos que existen en este mundo, no tendríamos días suficientes en el año para celebrarlos todos, ya sé que los hay más importantes y menos y son los más significativos los que consiguen su día. Hablando de esto me ha picado la curiosidad y en cuanto termine esta entrada me pondré a investigar quien tienen el honor de celebrar un día mundial.



Volviendo al pan y para celebrar su día me ha parecido una buena idea recuperar este plato que tiene como base un pan de vino y con el cual grabé una de mis videorecetas para el Campeonato Demos de www.demoslavueltaladia.com en el que estoy participando. 

Es una receta muy rica y que aunque la idea de hacer el pan os eche un poco para atrás, no penséis que es difícil. Yo como siempre os animo a probar y a disfrutar de un tastyfridays muy sabroso. Quizás para hacerlo un viernes por la noche lo que necesitéis es o empezar por la tarde, o el día antes. Es una cuestión de tiempo al levar el pan y hacer el chutney, que lleva un ratito, tampoco mucho.
Ni que decir tiene que el pan es también genial en solitario, o para el desayuno con un buen jamón, o con un chorrito de aceite.

Para disfrutarlo del todo solo hace falta un buen vino, un poquito de música y por supuesto, buena compañía.

Aquí os dejo enlace a la videoreceta 


https://youtu.be/vD3wfjA_KMk


INGREDIENTES:
(2pax)

600g de solomillo de cerdo
aceite de oliva
sal y pimienta

pan de rioja:
250g de harina de fuerza
5g de sal
100g de agua
100g de vino de rioja crianza
3g de levadura liofilizada
15g de pistachos pelados

chutney de frutos rojos:
40g de vinagre de manzana
50g de vino
60g de cebolla roja
50g de frambuesas
50g de arándanos
90g de manzana verde
40g de ciruelas
50g de cerezas
65g de azúcar moreno
1 rama de canela
1 clavo
10g de jengibre fresco rallado
sal y pimienta
ralladura y zumo de media lima



Pan de Rioja:
Mezclamos todos los ingredientes menos los pistachos con el gancho amasador, durante 10´. Si no disponemos de electrodoméstico para amasar, lo hacemos a mano. A continuación amasamos a mano otros 10´, estirando y envolviendo la masa. Vamos espolvoreando la superficie de trabajo de harina y llegará un momento en que la masa deja de pegarse. Partimos los pistachos en trozos no muy pequeños y se los vamos incorporando a la masa.
Formamos una bola y dejamos levar en un recipiente tapado con film, durante una hora. A continuación sacamos aplastamos un poco formando un círculo grueso y enharinamos. Dejamos levar media hora tapado. Greñamos la masa (hacer una cruz en el centro con un cuchillo)
Horneamos durante 10´a 250º con vapor. Si no tenemos horno de vapor (como es mi caso) introducimos desde que ponemos el horno a calentar un recipiente con agua. Después sacamos el recipiente con agua o quitamos el vapor y horneamos durante 25' a 180º. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Chutney de Frutos Rojos:
Cortamos en dados pequeños todos los ingredientes. Sofreímos la cebolla ya continuación incorporamos la manzana. Echamos el resto de frutas, las especias, el azúcar y los líquidos. Dejamos cocinar a fuego bajo hasta que espese. Puede tardar unos 50´.
Cortamos el solomillo en dados no muy grandes, salpimentamos y salteamos en aceite de oliva. 
Para emplatar, cortamos una rebanada de Pan de Rioja. Ensartamos dos brochetas con tres trozos de solomillo cada una y las ponemos sobre el pan. Añadimos un poco de chutney por encima y decoramos el plato con unas frambuesas y unos arándanos.
¡Espero que os guste!








viernes, 14 de octubre de 2016

Tastyaperitivo: Tortilla por partes con Yema de Huevo Curada

Todavía recuerdo la masterclass de Kiko Moya, este alicantino que prepara unos arroces riquísimos, a contracorriente y saltándose las normas establecidas. Echando la vista atrás, además de sus arroces nos dejó un tesoro que hoy recupero, una yema embrionaria curada en soja.  Una yema que quedaba con una textura muy diferente, como una mantequilla que se podía untar, una pasta densa que era toda una experiencia en el paladar.
¿Por qué la recupero hoy? Pues porque es el Día Mundial del huevo y habrá que celebrarlo comiendo huevo. Para ello voy a preparar una tapa con este protagonista que se adapta a un montón de platos, como acompañamiento o en solitario.

Yo no dispongo de una yema embrionaria, pero con una yema normal, os aseguro que el resultado es muy bueno. ¿Hay algo más rico y más nuestro que la tortilla de patata? Cuando separé la yema de la clara, pensé en que no iba a tirarla, así que tenía que acompañar a la yema de alguna manera. Ya sé que no soy pionera en desestructurar la tortilla de patata, hace muchos años que el genio de Ferrán Adriá lo hizo, pero aquí tenéis otra forma.

Hoy edito esta entrada, muy contenta para compartir con vosotros que con mi receta he ganado el concurso de Canal Cocina y Pazo de Vilane de recetas con huevo.


INGREDIENTES
(1tapa)

1 huevo
10g. de cebolla
10g. de patata
soja
Aceite de oliva
cebollino
sal

Separamos la yema de la clara. Ponemos la yema en un recipiente cubierta de soja, flotará pero no os preocupéis. Tapamos con film y metemos en la nevera durante 48h. Yo la he sacado un poco antes. De vez en cuando le podéis dar un meneíto para que la soja pase por encima de la yema.  La clara tb la reservamos durante ese tiempo en la nevera tapada con film.


Pasado el tiempo de curar la yema, picamos la cebolla muy fina y la freímos en aceite de oliva. Añadimos la patata cortada en cuadraditos muy pequeños y salada y la freímos  con la cebolla antes de que esta última termine de hacerse. Escurrimos y reservamos.
Batimos la clara de huevo, le echamos un poco de sal y la hacemos en la sartén con una pizca de aceite de oliva, revolviendo, como cuando hacemos huevos revueltos.

Solo queda montar la tapa. Ponemos la clara en el fondo, después la mezcla de patata y cebolla y por último la yema que habremos escurrido de la soja. Adornamos con un poco de cebollino y listo.





¡Espero que os guste y Feliz día del huevo!